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En la actualidad vemos que las redes sociales son "lo último de la moda" y encontramos que han surgido cientos de páginas que las están utilizando para hablar de la vocación que tenemos los/las Trabajadores/as Sociales y/o tratan de difundir un mensaje positivo sobre la profesión e incluso encontramos los famosos memes que hacen gracia de algunos aspectos de la carrera. Sin embargo, hay mucho que no te cuentan y hoy te lo contaré yo.

9 cosas que no te cuentan del Trabajo Social

- Para ser Trabajador/a Social debes estudiar una carrera universitaria. Muchas personas que se dedican a realizar labor social consideran que esto es ser Trabajador/a Social y de allí el intrusismo laboral.
- No se reconoce el trabajo que hacemos. Por un lado está el estado que no destina el suficiente presupuesto a los servicios sociales; por otro lado están las personas que desconocen el quehacer profesional, o de conocerlo, tienen prejuicios que ensucian la profesión como que somos los encargados de los descansos médicos o las celebraciones de cumpleaños y fechas festivas.
- Hay gente que nos culpabiliza de ciertas situaciones, como por ejemplo si no se registran los descansos médicos en el plazo determinado los colaboradores no reciben su pago íntegro.
- Muchas personas no tienen interés en conocer lo que hacemos pues consideran que nunca llegarán a necesitar de nuestros servicios.
- El Trabajo Social está mal pagado, muchas veces no hay suficiente presupuesto para el área y en ocasiones caemos en la necesidad de poner de nuestro bolsillo para viáticos o materiales de oficina.
- Estamos en la mitad del Estado que destina presupuestos mediocres, directores de instituciones privadas que prefieren cantidad y no calidad y el usuario con sus situaciones problema.
- Somos humanos. Hay días difíciles, nos cansamos de atender, nos agobiamos; pero pese a ello debemos ser amables, objetivos, pues el usuario confía en nosotros.
- La burocracia ocupa la mayor parte de nuestro tiempo: subvenciones, registros, formatos.
- Hay muchos ámbitos en los que deberíamos estar pero son muy poco conocidos por muchos profesionales como por ejemplo los Juzgados, los penales, los colegios. El peritaje social que aún  no se desarrolla en nuestro país.

Curiosamente con este panorama te preguntas por qué escogiste esta profesión y no encuentras palabras pero sabes que hay algo que te engancha y te motiva.

Y tú ... ¿que más añadirías?

Subí esta imagen a la fan page y ha causado revuelo.
He leído todos los comentarios y todos son válidos pues las opiniones se escuchan (en este caso se leen) y se respetan.

Pero yo me pregunto ¿por qué leer entre líneas? ¿por qué ver más allá de lo que está escrito? o mejor ¿en qué parte de esta simple frase se vulnera a la profesión o se dice que debemos regalar nuestro trabajo?.

Cuando pensé en esta frase lo hice sin la menor malicia, sin intención de "menospreciar" ni mucho menos "denigrar" al Trabajo Social; por el contrario, la pensé porque es mi sentir, porque aunque no lo crean yo SÍ estudié Trabajo Social por vocación, sin pensar en cuánto iba a ganar por ejercer lo que me gustaba hacer.

Mi trabajo me da de comer, me permite algunos gustos e incluso uno que otro paseo; si me excedo en gastos obviamente no pagaría mis deudas, pero mi trabajo me hace feliz y me llena de satisfacción despertar cada día sabiendo que mi labor contribuye al cambio social, no cambio al mundo pero cambio mi mundo.

Cuando digo que la paga es la satisfacción No te digo acepta trabajos mal pagados o acepta que tus funciones sean hacer tramites, tampoco digo Señor empleador págueme menos porque más vale ser feliz que cubrir mis cuentas. Cuando digo la paga es la satisfacción digo que a pesar de que el TRABAJO SOCIAL es una de los profesiones peor pagadas pese a su complejidad nadie te va a quitar la satisfacción de saber que hiciste todo por propiciar el cambio en la vida de si quiera una persona (líneas de la descripción de la imagen, que por cierto creo nadie leyó).

Para dejar de vulnerar al Trabajo Social y dejar de regalar el quehacer profesional hay que empezar de uno mismo:

- Dejar de aceptar trabajos mal pagados.
- Dejar de realizar funciones que no le competen a la carrera. o que no te aportan a nivel profesional
- Priorizar el quehacer profesional dentro de las instituciones.
- Dejar de ser títeres institucionales.
- Empezar a investigar, hacer diagnósticos y plantear alternativas de solución.
- Más proyectos sociales menos descansos médicos y subsidios.

Y podría seguir con el sin fin de actividades que están realizando muchos profesionales del Trabajo Social donde están limitando a la profesión a realizar sólo tramites.

Para concluir una imagen no va a hacer que tu jefe te pague mal, una imagen no va a hacer que te despidan; por el contrario, una imagen como esta va a hacer que le veas el lado bueno a lo malo, que empieces por cambiar el chip de tu empleador, demostrándole que no sólo eres un tramitador sino que estas capacitado para planear y ejecutar proyectos sociales que favorezcan a sus colaboradores y su rentabilidad.

Y si lo monetario es más importante que la satisfacción de hacer las cosas bien pues te equivocaste de carrera. La carrera se elige por vocación.
Ser Trabajadora Social no es tarea sencilla. Aunque mi trayectoria profesional no es tan larga, considero que tengo la experiencia suficiente para decir que la carrera posee cierto grado de dificultad.
Cuando es tiempo de ir al campo de acción aparecen ciertos temores que nos impiden desempeñarla al 100%; claro está que estos temores desaparecen conforme uno va ganando experiencia.
Hoy en este post te comento algunos temores que aparecieron en mi camino.

¿Qué es lo más difícil de ser Trabajadoras Social?
- No saber detectar las verdades o mentiras en una entrevista.
- Lograr ser objetivos con respecto a las situaciones a intervenir.
- No tener prejuicios o no determinar juicios de valor.
- Miedo a la hora de hacer una visita domiciliaria.
- Tener situaciones problemáticas que no sabemos cómo tratar.
- Desarrollar habilidades como la escucha activa, la asertividad o la empatía.
- Mantener la paciencia en situaciones de estrés (Tolerancia ante la frustración)
- Separar la vida profesional de la personal; no tomar como propios los problemas ajenos.
- Saber intervenir una situación problema con tus herramientas.
- Temor a errar en la elaboración del diagnóstico.
- Detectar problemas implícitos.
¿Y para ti qué es lo más difícil de esta hermosa carrera?
Algunas personas suponen que cuando escogemos estudiar Trabajo Social lo hacemos porque es la carrera que tiene el puntaje más bajo para ingresar a la universidad o porque la consideran la carrera más fácil a comparación de carreras como Medicina o Derecho. 
Puede que sea la profesión con menor puntaje pero no es la carrera más fácil pues ésta tiene mayor complejidad de la que se cree ya que el Trabajo Social dentro de la malla curricular tiene cursos como matemáticas, lógica, estadística, ecología, psicología, psicología social, psicopatología, derecho laboral, derecho civil, antropología, entre otros, además de cursos propios de la carrera que nada de fácil tienen. ¡Calma! no te asustes, parece complicado pero no es imposible de aprender.

Para estudiar Trabajo Social y ser un buen profesional se necesita cabeza pero también hace falta mucho corazón y vocación de servicio. Si has elegido esta hermosa profesión es porque has elegido dedicar tu vida a la lucha por las injusticias y ayudar a la población más vulnerable. 

No todo el mundo puede ser Trabajador/a Social pues no a todos les gusta o pueden tratar con las personas, escucharlas y movilizar recursos para intentar mejorar su situación; hay quienes no pueden solos con sus problemas personales así que mucho menos tienen tiempo para lidiar con los problemas de los demás. 

Un Trabajador social no se hará millonario, financieramente hablando, con este trabajo, pero si se hará millonario de corazón. Nuestra satisfacción y recompensa está en encontrar una sonrisa al final del día y contribuir si quiera un poco en las personas a las que ayudamos.

El Trabajado Social es para gente con mucho corazón y voción, que esté dispuesta a exponerse y dar su vida para que otros mejoren la suya.

Ahora ¿qué piensas del Trabajo Social?
¡¡¡Por fin!!! ya eres bachiller en Trabajo Social. Casi casi Trabajadora Social.
Todos te felicitan, te desean buena suerte, te aconsejan que prestes mucha atención a todo y aprendas mucho pues la Universidad es sólo el primer escalón en la vida profesional y el camino recién empieza. 
Tú estas llena de emoción, ilusión y muchas ganas de cambiar el mundo con tu trabajo y esfuerzo.
De pronto empiezas a buscar ofertas laborales y estas dispuesta hasta irte a otras provincias o países, a emprender y dar todo de ti con tal de crecer profesionalmente.
Te sientas frente al computador, entras al buscador y tecleas "Trabajadora Social", te salen más de cien puestos de trabajo, te llenas de ilusión y casi al borde del llanto sientes que todo va por buen camino, lees la primera oferta y crees que antes que cante el gallo ya estarás sentada en tu nuevo cubículo de trabajo en una empresa u organización prestigiosa pensando cómo atenderás a los usuarios, cómo te vas a presentar... 
No, espera. Llegas al final de la oferta y ¡oh! "Requisito indispensable": mínimo 1 año de experiencia.
Mandas tu CV. por si cuentas con algo de suerte. 
Y como característica propia de toda T.S. te sientes optimista y vuelves al buscador a revisar más ofertas.
Lees la oferta y vuelves a llenarte de ilusión, fantaseas con tu futuro trabajo otra vez, dices ¡esta vez sí la hago! ... pero ¡Oh nooo! 
-Requisito indispensable: mínimo 6 meses de experiencia.
Juguemos con las matemáticas. He pasado 5 años en la universidad, donde pasaba 6 horas diarias en clase y otras 4 horas (si no eran más) en la biblioteca haciendo trabajos grupales o individuales, súmale ahora mis maravillosas noches en vela por exámenes o exposiciones. Nótese la ironía.
Casi 13 horas de mis días para aprender. Y he aprendido muchísimo sobre la profesión que amo, que me apasiona y que quiero ejercer ¡YA! ¿Pero qué encuentro cuando quiero intentarlo? Una muralla muy alta. 
Explíquenme por favor Señoras Empresas cómo voy a lograr la experiencia que exigen como requisito indispensable, si he estado cinco años estudiando intensamente, algunos años con trabajos esporádicos y otros voluntariados. ¿Cómo puedo hacerlo? ¿Cuál es el secreto?. Buscan gente joven y activa, pero con años de experiencia. ¿De verdad encuentran personal?¿Existen? Si existen pueden pasarme sus datos para que me cuenten el secreto o me enseñen al menos a tolerar la frustración que cargo encima por sus benditos Requisitos indispensables.

El otro día asistí a una reunión familiar de unos parientes que habían llegado del extranjero después de muchos años. Risas iban y venían, cuando de pronto "mi vida" fue el tema de conversación, me hicieron un interrogatorio exhaustivo (risas) y una de sus tantas preguntas fue ¿qué había estudiado y porqué? a lo que yo respondí que era orgullosamente Trabajadora Social; me observaron dudosos y dijeron entre risas ¡qué es eso! ¡Ah! los que hacen los papeleos del seguro social.
Debo reconocer que al principio no le tomé importancia a su comentario puesto que puede ser normal que algunas personas no conozcan la carrera o simplemente la confundan, pero luego que lo pensé mejor me sentí ofendida, no por ellos si no por el hecho de que para la sociedad no existimos o sólo somos las Asistentas que hacen trámites de salud. Eso no es correcto a mi parecer, no es justo que sólo los que han necesitado de nosotros nos conozcan y el mundo no sepa de la cantidad de aportes que le ofrecemos a la sociedad. 
Me tomé unos minutos para procesar mi reacción y opté por explicarles que el Trabajo Social es una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social; es decir, el fortalecimiento y la liberación de las personas, que los Trabajadores Sociales estamos capacitados teóricamente para generar políticas sociales y públicas que nos ayuden a promover dicho desarrollo social y que no somos simples tramitadores como parte de la sociedad nos ve, que el realizar trámites y gestiones son una pequeña parte de las funciones que realiza el Trabajador Social dentro del campo empresarial.
También les expliqué que el Trabajo Social Empresarial está definido como la actividad organizada que pretende ayudar a la adaptación recíproca del los trabajadores y su empresa; y que este objetivo se logra mediante la utilización de técnicas y métodos destinados a permitir que los trabajadores, los grupos y las colectividades de trabajo hagan frente a las necesidades, resuelvan los problemas que plantea su adaptación a una sociedad industrial que mejoran sus condiciones económicas y sociales. que el Trabajador Social intervendrá dentro de la empresa en todas aquellas áreas que comprendan una posible problemática social, por ejemplo: La comunicación interna que será de vital importancia a la hora de prevenir conflictos entre los empleados, la conciliación personal y profesional que previene el absentismo laboral, el estrés y mejora de la productividad, la atención a la diversidad, eliminación de riesgos psico-sociales, interviniendo mediante talleres de prevención, la integración socio-laboral, integración de discapacitados, entre otras funciones de vital importancia para la productividad de la empresa. y que además de la intervención social interna tenemos la intervención social externa como por ejemplo la gestión de las relaciones de la empresa con la comunidad, elaboración y evaluación de proyectos de responsabilidad social, entre otras funciones.
Luego de toda esta explicación detallada pude observar los rostros de mis familiares, quienes quedaron impactados pues no creían que nosotros los Trabajadores Sociales teníamos grandes responsabilidades y que generábamos aportes a la sociedad. 
Todo esto me lleva a concluir diciendo que:
Señoras Empresas públicas y privadas nosotros los Trabajadores Sociales estamos aptos y capacitados para generar grandes aportes en la productividad de sus empresas a través la intervención social, tambié
n debo decirles que el hacer trámites de salud o gestiones de prestaciones económicas son el 1% de nuestro que hacer profesional, por favor no nos limiten y apuesten un poco más por la carrera profesional de Trabajo Social.
Colegas no desperdicien todos sus esfuerzos, no en vano estudiamos 5 años de carrera universitaria fuera de bachilleratos, licenciaturas, maestrías y doctorados, aprovechen las pequeñas y grandes oportunidades para abrirle campo a nuestra profesión.
Gracias.


No somos "Asistentes Sociales" somos "Trabajadores Sociales"

El tema de discusión a cerca de si somos "Asistentes Sociales" o "Trabajadores Sociales" ha causado mucho revuelo dentro del círculo profesional. He recibido muchos mensajes, algunos a favor y otros en contra, y por ello me atrevo a continuar con el tema trayéndoles la segunda parte del post.

Cabe resaltar que este post no está dirigido para agredir a nadie y mucho menos faltarles el respeto como profesionales que son, se respetan las opiniones de todos aquellos Colegas que se tomaron el tiempo para escribirme y es interesante leer sus mensajes para así enriquecernos recíprocamente sobre este gran tema de discusión.

La opinión central que nos conlleva a debatir es a cerca de que se cree que no hay problema alguno con el titulo profesional que se nos adjunte pues el trabajo o funciones que desempeñamos son las mismas (entre A.S. y T.S.).
Debo manifestar que en cierta parte estoy de acuerdo pues cada Trabajador Social es consciente de cómo desempeña la carrera, pero debemos romper el mito de que la o el "Trabajador Social" debe dar solución a los problemas del usuario, y que somos nosotros quien debe buscar los recursos, redes y alternativas para satisfacer sus necesidades.
Este mito es totalmente erróneo pues desde hace muchos años dejamos esa postura asistencialista para pasar a trabajar de la mano del cliente.
Las labores que desempeñamos no son las mismas que se ejercían antes de la Reconceptualización pues este proceso fue necesario para dar fin a los métodos que se empleaban hasta la época y empezar a utilizar métodos que realmente fueran eficaces en la sociedad.

Dejamos de ser Asistentes Sociales para ser Trabajadores Sociales y es así como se nos debe llamar, de acuerdo al nombre de la carrera tras la evolución que a tenido con el proceso de Reconceptualización.
Si bien es cierto aún hay profesionales en el mercado cuyos títulos profesionales; valga la redundancia, han sido emitidos como Asistentes Sociales.

Para concluir diré que este es un tema muy amplio que merece ser materia de discusión y el debate que proponemos hoy no es por el por el título con el que se nos llama si no cómo somos vistos por la sociedad. Recuerden que dejamos atrás la caridad, la beneficencia y la dependencia para promover el cambio social, el empoderamiento personal y colectivo y la resolución de problemas.


No somos "Asistentas Sociales" somos "Trabajadoras Sociales"

Señores desde hace muchos años el Trabajo Social dejó de verse como Asistencia Social o Servicio Social.
Para aclarar un poco el tema empezaremos con algunas definiciones:

- Asistencia Social: servicio que se presta para solucionar problemas de diversas índoles y mejorar las condiciones de vida de las personas.

- Trabajo Social: disciplina social que promueve el cambio y el desarrollo social, el fortalecimiento y el bienestar de las personas.

Si bien es cierto a simple vista podríamos decir que ambas significan lo mismo puesto que tienen por finalidad contribuir al bienestar personal y social, pero si indagamos en un poco de historia podremos darnos cuenta que que la asistencia social nació como una forma de ayuda al necesitado (individuo, grupos y comunidades), para resolver sus necesidades, partiendo del asistencialismo (situación de dependencia del individuo), esto significa que no existe corresponsabilidad del individuo ni compromiso para desarrollar sus propias potencialidades.

Con el reconocimiento de la profesión como tal y poniendo énfasis en los servicios que las instituciones prestaban a los necesitados con sus recursos, surgió la denominación de Servicio Social, con el sentido de actividades concretas. Esto significó una superación con respecto a la Asistencia Social en tanto organizó sistemáticamente los procedimientos técnicos de atención a los necesitados.

Posteriormente a la Reconceptualización operada en América Latina reemplazó la denominación de Servicio Social por Trabajo Social, puesto que se entendió que nuestra profesión es un trabajo con las personas, junto a la gente y por lo tanto social.

Podemos concluir que el trabajo social ha evolucionado dejando atrás la caridad, la beneficencia y la dependencia de los usuarios hasta llegar a lo que es hoy en día, propiciando que el individuo participe en la búsqueda de alternativas de solución y la resolución de sus necesidades.

Trabajamos de la mano con el usuario.