9 cosas que no te cuentan del Trabajo Social
- Para ser Trabajador/a Social debes estudiar una carrera universitaria. Muchas personas que se dedican a realizar labor social consideran que esto es ser Trabajador/a Social y de allí el intrusismo laboral.
- No se reconoce el trabajo que hacemos. Por un lado está el estado que no destina el suficiente presupuesto a los servicios sociales; por otro lado están las personas que desconocen el quehacer profesional, o de conocerlo, tienen prejuicios que ensucian la profesión como que somos los encargados de los descansos médicos o las celebraciones de cumpleaños y fechas festivas.
- Hay gente que nos culpabiliza de ciertas situaciones, como por ejemplo si no se registran los descansos médicos en el plazo determinado los colaboradores no reciben su pago íntegro.
- Muchas personas no tienen interés en conocer lo que hacemos pues consideran que nunca llegarán a necesitar de nuestros servicios.
- El Trabajo Social está mal pagado, muchas veces no hay suficiente presupuesto para el área y en ocasiones caemos en la necesidad de poner de nuestro bolsillo para viáticos o materiales de oficina.
- Estamos en la mitad del Estado que destina presupuestos mediocres, directores de instituciones privadas que prefieren cantidad y no calidad y el usuario con sus situaciones problema.
- Somos humanos. Hay días difíciles, nos cansamos de atender, nos agobiamos; pero pese a ello debemos ser amables, objetivos, pues el usuario confía en nosotros.
- La burocracia ocupa la mayor parte de nuestro tiempo: subvenciones, registros, formatos.
- Hay muchos ámbitos en los que deberíamos estar pero son muy poco conocidos por muchos profesionales como por ejemplo los Juzgados, los penales, los colegios. El peritaje social que aún no se desarrolla en nuestro país.
Curiosamente con este panorama te preguntas por qué escogiste esta profesión y no encuentras palabras pero sabes que hay algo que te engancha y te motiva.
Y tú ... ¿que más añadirías?













